
Continúan los ataques del llamado gobierno sirio, el régimen ilegítimo de Abu Muhammad al-Jolani, sobre los pueblos en Siria. Después de una serie de brutales masacres sectarias sobre las comunidades alauitas y drusas, los grupos yihadistas que desde la caída de Bashar al-Asad han sido encubiertos y legitimados por la comunidad internacional de los estados, ahora están atacando los barrios kurdos en la ciudad de Alepo.
El ataque militar que está ocurriendo ahora, ha resultado en el asesinato y el desplazamiento forzado de civiles. Y el régimen amenaza con más ataques.
El pueblo kurdo, que por muchos años ha luchado contra grupos fascistas como ISIS, Al Qaeda y sus múltiples expresiones, se está movilizando una vez más para defender sus hogares y sus vidas ante los ataques militares.
No hay duda: el régimen de Jolani es ilegítimo. Fue puesto en el poder como parte de las intervenciones imperialistas que siguieron a la caída de la dictadura de Asad, en diciembre de 2024. Es un régimen impuesto sobre los pueblos de Siria, como un "nuevo gobierno". Equiparar este cambio de régimen orquestado con el término "revolución" es un insulto a las personas que han luchado por la libertad en todo el mundo, en el pasado y en el presente.
Este régimen no representa, y no puede representar, la naturaleza diversa de Siria, un país que es hermoso con todos sus colores -todos los pueblos, lenguas, creencias y modos de vida-.
Como mujeres, nunca aceptaremos esta pesadilla como statu quo.
Al igual que las masacres sectarias sobre los alauitas y drusos, un ataque militar sobre las comunidades kurdas es un ataque contra todos los pueblos de la región -una masacre respaldada por los estados, que se adornan a sí mismos con el discurso de los derechos humanos-.
Los pueblos del mundo no estamos condenados a una vida de guerra y violencia. En los últimos dos años, el mundo ha sido testigo del genocidio israelí, respaldado por Occidente, sobre el pueblo palestino. Mientras tanto, otras guerras aterradoras ocurren en Sudán, Congo y muchos otros lugares, causando una destrucción irreparable sobre la vida. En todas partes, las mujeres son objetivo directo de los grupos armados, quienes usan la impunidad de la guerra para violar y secuestrar a las mujeres y las niñas.
Mientras exista resistencia organizada, forzar a la gente a rendirse a una vida de aniquilación o sumisión, nunca será una opción.
Las personas en estos barrios de Alepo tienen una larga historia de lucha. Hace más de una década, las comunidades kurdas en Sheikh Maqsud y Achrafieh empezaron a organizar su propio sistema y su autodefensa, para proteger a su pueblo de los yihadistas extranjeros que inundan su país. Mujeres y hombres de todas las edades están comprometidos con proteger sus hogares de la invasión.
Como Red de Mujeres Tejiendo Futuro en Europa, hacemos un llamado a todo el mundo para movilizarse en solidaridad con los barrios kurdos que se encuentran bajo asedio.
Pedimos al mundo que apoye a todas las comunidades -alauitas, drusas, kurdas, cristianas- que son objetivo de las fuerzas reaccionarias que han sido llevadas al poder por potencias externas que solo quieren colonizar y rediseñar la región de acuerdo a sus propios intereses.
Nos mantenemos firmes contra este pacto patriarcal, y hacemos un llamado a todo el mundo para que señale a estas fuerzas por lo que son: una extensión de ISIS y Al Qaeda, los hermanos de los Talibanes, y amigos de las fuerzas especiales coloniales que han saqueado y destruido los hogares de los pueblos indígenas, en el pasado y en el presente.
Hacemos un llamado a todas las mujeres internacionalistas, a los movimientos y a las fuerzas democráticas, a levantar sus voces y defender estos barrios revolucionarios.
Defender la vida contra las fuerzas de la muerte. Mantenerse junto a los pueblos de Kurdistán y Siria en contra del fascismo, la cultura de la violación, y el guerrerismo imperialista y colonial.
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